A finales del año pasado, yo hice un programa especial, en radio, sobre “las perspectivas económicas para el 2017”, con la participación de seis expertos en economía. Durante aquella transmisión, mis invitados, al parecer, fueron poseídos por el espíritu de la navidad, y después de debatir mil problemas, terminaron jurándome, al aire, en vivo, que el 2017 sería “un próspero año nuevo”. Sin embargo, el tiempo no les dio la razón.

Hace días, el 27 de noviembre, el presidente Nicolás Maduro afirmó que “el 2018 será el año de la recuperación y superación económica y a mí, lamentablemente, me costó mucho creerle. Aunque yo, y seguramente todo el país, deseo que esto ocurra. Todos sabemos que el desafío medular para el gobierno reside en la economía, en especial con unas elecciones presidenciales tocando la puerta.

Por eso, nos fuimos a buscar, en la academia, la casa y la calle, los 5 principales retos económicos para el año entrante, con la sutil esperanza de que tipificarlos nos ayude a organizar la pea o al menos darle seguimiento.

 

Precios/poder adquisitivo

Este año finaliza con un explosivo cóctel de precios y un descalabro en el poder de compra que debe ser superado. “Se debe reparar el daño que se le ha hecho al bolsillo de los venezolanos”, nos dice el profesor, Luis Salas Rodríguez.

“No solo pasa que en lo micro las familias están consumiendo menos, sino que en lo macro la demanda agregada que dinamiza la actividad económica también se ha contraído. Sin demanda –es decir, sin consumo- no hay mercados ni economía productiva que valga”, agregó.

Dólar Today/Tipo de cambio

Para lograr lo primero, debemos, de una u otra forma, detener la escalada desproporcionada de dólar today.

“Hay que destruir el arma más potente que, en el marco de esta situación económica, han accionado contra el pueblo venezolano, la manipulación del tipo de cambio ilegal”, afirma la economista, Pasqualina Curcio.

Abastecimiento

Hoy, por momentos, uno cree que la escasez “ya se solventó” porque “ahora hay de todo, solo que bien caro”.  Sin embargo, no es tan así, y uno lo nota cuando le toca buscar algún repuesto o una medicina.

El inventario de medicamentos, tanto en farmacias públicas como privadas, se mantiene intermitente. Algunas organizaciones alegan que la escasez en este campo se ubicó en 85% durante el 2017.

Efectivo/Puntos de venta

Cajeros con plata, cajeros que den más de diez mil. Para el 2018 se debe garantizar la circulación del cono monetario, lo cual pasa por frenar el contrabando de extracción y demás delitos financieros.

Además, hay que recuperar, mantener y aumentar la operatividad de los puntos de ventas. Hace unos días la Superintendencia bancaria anunció el inicio de “una serie de conversaciones con la Asociación Bancaria de Venezuela para el mejoramiento de los canales electrónicos que, en 2018, beneficie a todos, principalmente a los jubilados y pensionados”.

Detener la caída/contracción del PIB

Venezuela sufre una histórica contracción del PIB, lo que significa que hemos disminuido nuestra actividad económica, y por ende, la generación de riqueza. Nos estamos haciendo, de hecho, más pobres como país.

Las perspectivas (del FMI, CEPAL, entre otros) para el 2018 refuerzan y profundizan lo ocurrido. Toca ponerse a trabajar y, si el principal motor de la economía venezolana es el petróleo, que apalanca los otros sectores, pues también debemos mantener el ojo en la industria.

 

El Bonus Track

Sin embargo, reactivar la economía también requiere otro detalle nada ínfimo: La seguridad. ¿La seguridad?

El guerrillero Julio Escalona nos explica: “Acá se pasó de la violencia en la calle -la guarimba y la quema de personas- a la destrucción de las condiciones materiales del pueblo (…) Lo más importante es el problema de los precios -por supuesto- pero hay otro, y es la situación de seguridad. En el país hay una especie de toque de queda, que determina que las personas alrededor de las 7:00 pm u 8:00 pm se vayan para su casa. Esto debe corregirse. La gente no puede vivir como en una ciudad en estado de sitio”… y la economía tampoco.