En Venezuela, hablar de desafío y de juventud es casi un sinónimo. Nuevos desafíos en materia educativa, en seguridad social, en salud sexual reproductiva, en el campo laboral y profesional. Nuevos desafíos en los retos productivos del país, en la cultura, el tiempo libre y en la igualdad. Los problemas sobran, pero las oportunidades también.

Para el 2015, los jóvenes venezolanos –15 a 24 años– sumaban 5.332.372 de personas, lo que representa un 17, 47% de la población.  El 38% de la población activa en Venezuela es joven y el 85% de esos jóvenes están ocupados.  Para el 2017, la matrícula universitaria alcanzó un histórico de 2.650.000, un 240% más que en 1998.

Durante este año 2017, el 41% de las muertes anuales violentas de Venezuela fueron personas jóvenes (de 21 a 35 años) y el 11% corresponde a personas con edades comprendidas entre los 15 y 20 años.

Venezuela es el país suramericano con la tasa más alta de embarazo adolescente.

Pensar en el futuro del país es pensar qué podemos ofrecer como sociedad a las distintas juventudes. Y ante un panorama tan difícil y contradictorio, una pregunta late en el ambiente juvenil: ¿irse o quedarse?

Esta semana presentamos las historias de:

Dos universitarios; una luchadora sin frenos y otro sumergido en la decepción y la soledad 

MANUEL: “Lo mejor es que me vaya”

Manuel espera irse al año que viene del país. Vive sólo en el apartamento que alguna vez resguardo a una familia de cuatro, más un perro y, “es arrecho porque hasta el perro se fue”.

Sus padres son de Ecuador, decidieron irse debido a la enfermedad de su papá; hace poco tiempo, su hermano mayor decidió mudarse junto a su esposa en Argentina donde actualmente esperan al último del clan. “Ecuador no está tan bien, en cambio en Argentina hay trabajo para mí; acá no queda casi nadie de mi familia y el país va de mal en peor: lo mejor es que me vaya”. VER MÁS

VALENTINA: “Yo no me quiero ir”

Valentina es una joven, estudiante de la Escuela de Escuela de Comunicación Social de laUniversidad Central de Venezuela (UCV) , enamorada de tres cosas; Venezuela, el jevito y de la radio. Tiene ambición y muestra impulso por emprender proyectos importantes a corto y mediano plazo. Considera que aquí “tiene muchas posibilidades”. 

Por ahora, estudia dos idiomas por el puro placer de hacerlo, estudia modelaje y trabaja con niños en sus días libres, haciendo campañas de concientización con respecto a la prevención Mal de Chagas. Dice: “no joda, si voy a pasar roncha, que sea aquí”. VER MÁS

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