Llegar desde el Valle hasta la California en transporte público puede ser una verdadera odisea, sobre todo si hay que hacerlo en hora pico. Afortunadamente, Taroa te recibe siempre con una gran sonrisa y esta vez, quizás adivinando la odisea, te espera con mates (costumbres que aún conserva de su familia sureña) y galletitas.

“Agarra el mate y vamos al cuarto de las niñas que tengo que doblar la ropa”. Cómo muchas mujeres, tiene que hacer dos o más cosas a la vez para que le rinda el tiempo, en esta oportunidad conversamos sobre el movimiento feminista y el escenario que se abre el 20M mientras  organiza la ropa de sus hijas.

Taroa Zúñiga Silva forma parte del movimiento feminista venezolano identificado con el chavismo desde hace casi diez años. En la actualidad es parte de la Red de Información por el Aborto Seguro, anteriormente en FALDAS (Feministas en acción libre y directa por el aborto seguro). Esta organización apunta a lograr la legalización del aborto en el país, a la vez que presta un servicio de atención telefónica, de manera gratuita y confidencial, a mujeres que van a abortar y que necesitan acceso a información segura sobre el uso correcto de medicamentos empleados para interrumpir embarazos voluntariamente.

Un primer elemento sobre el cual es necesario reflexionar tiene que ver con un balance sobre lo que ha sido la gestión del presidente Nicolás Maduro, sobre todo en cuanto a las políticas dirigidas a la mujer y la igualdad y equidad de género.

Creo que la función del presidente Maduro en estos últimos años ha sido permitir la continuidad del conjunto de políticas instauradas durante el gobierno de Chávez, políticas que además responden a la agenda de lucha de las mujeres. Durante la presidencia del comandante Chávez se incrementó la participación de las mujeres en diversas instancias políticas y organizativas, y cristalizaron en políticas públicas un conjunto demandas del movimiento feminista, entre las que podemos mencionar, la creación del Instituto Nacional de la Mujer (1999), del Banco de la Mujer (2001), y en el 2007 la sanción de la Ley Orgánica sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, una de la leyes más avanzadas de la región con la tipificación de 19 formas de violencia (en el año 2014 esta ley fue reformada incorporando la tipificación de los delitos de femicidio y la inducción al suicidio). Esto solo por mencionar algunos, pero este conjunto de avances marcaron un antes y un después para las mujeres venezolanas.   

Los principales retos de este nuevo periodo que comenzará a partir del 20 de mayo, será avanzar en políticas que no se ha logrado avanzar hasta el momento.

“Hasta ahora Maduro ha sostenido lo que el presidente Chávez impulsó, y lo que ve viene es profundizar en políticas que no ocurrieron, que son deudas del gobierno de Chávez, especialmente en temas de diversidad sexual y derechos sexuales y derechos reproductivos de las mujeres. Sin embargo, es importante reconocer que fue el presidente Maduro quien llamó a debatir abiertamente sobre la diversidad sexual y el aborto, desde la claridad de que no sería desde las dirigencias que arrancaría el debate, sino más bien impulsando a generarlo desde las mujeres de base.”

Este llamado lo hizo el Presidente durante la clausura del Congreso Venezolano de Mujeres el 8 de marzo de 2015. “No le tengamos miedo a ningún tema. Todos los temas deben ser debatidos: la protección de la mujer embarazada, el embarazo precoz, el aborto, el matrimonio igualitario. Tengamos confianza en los valores que hemos constituido”, puntualizó.

Desde mi punto de vista, el principal logro de la gestión de Maduro es la Ley de parto humanizado, que es una respuesta efectiva y feminista a uno de los principales ejes de la guerra económica, contra las mujeres, que es la dificultad de acceso a medicamentos y en la atención médica, entre otros aspectos, por la falta de insumos.

Frente a esto, una ley promovida por las mujeres organizadas se aprueba y genera, por tanto, un conjunto de políticas públicas que, apuntan a la desarticulación de un protocolo médico que atenta contra la salud y la autonomía sobre el cuerpo de las mujeres. Y esto es muy interesante porque se trata de una política pública que de-construye bases científicas de un modo de ejercicio de la medicina, que atenta contra la salud y la vida de la mujeres y las violenta.

En cambio convierte en política pública una metodología respetuosa de la integridad del cuerpo de las mujeres y de su poder de decisión, además esta política se eleva desde una necesidad y solicitud de los movimientos sociales y de las mujeres organizadas hacia el Estado que considera desplegando un amplio campo de acción a la vez que articula el sistema público de salud con el poder popular.

¿Cuáles son las oportunidades que se abren para el movimiento feminista a partir de una victoria del chavismo el 20M?

Creo que sólo con gobiernos chavistas vamos a lograr continuar con los avances que hemos logrado hasta ahora y profundizarlos. Yo no sé si podemos asegurar que el gobierno de Maduro va a generar políticas públicas que beneficien a las mujeres, pero hay un elemento importante que está en el plano legislativo, donde es evidente que tenemos avances significativos y de una abismal diferencia con respecto al resto de los países de la región. Ahora bien, otro tema  es el tema fáctico, aquí hay muchas leyes y muchas propuestas muy valiosas que o no se concretan o no se cumplen…

Ahora, nuestra responsabilidad como movimiento feminista implica tener la posibilidad de continuar con gobiernos chavistas en el poder, seguir con gobiernos revolucionarios nos permite tener un marco de acción, el gobierno de Maduro que vendrá luego de la victoria del 20M, genera un marco de seguridad para proteger esa cuadrícula de acción que nos permite exigir leyes, que nos permite movilizarnos, actuar como movimientos sociales, nos da una cierta protección desde el Estado para hacerlo.

Que ganemos las elecciones no garantiza que haya avances, nos abre la posibilidad de actuación.

Es muy importante después de las elecciones del 20M, poder superar las dificultades que implica sostener la cotidianeidad en el marco de la situación de crisis económica que estamos atravesando…. -Taroa, rebusca entre la pila de ropa que aún le queda por doblar, piensa unos segundos y sigue… – sobre todo  para romper la parálisis que esta complejidad cotidiana ha generado en términos organizativos.

Es necesario buscar maneras colectivas para solventar las dificultades y movilizarnos nuevamente en función de nuestros derechos más allá del apremio, y de las necesidades a cubrir a largo plazo. Y no en la parálisis que significa resolver la inmediatez, más cuando se hace en clave individual.

Es evidente, por lo que ha venido ocurriendo en estos últimos años, que el hecho de resolver la emergencia nos lleva a pensar en políticas a largo plazo. Vuelvo al tema del parto humanizado, que surge producto de la crisis y de ciertas dificultades que tienen incidencia inmediata en la cotidianeidad de las mujeres que tienen que parir y no pueden hacerlo en las clínicas porque no hay acceso, se genera una ley que nos permite avanzar un poco más.

Ese es el reto, las dificultades económicas que no se van a acabar, que no van a desaparecer luego de la victoria que obtengamos, deben permitirnos impulsar a largo plazo. Son necesarias soluciones inmediatas pero sobre todo soluciones a largo plazo, que tengan un eco.

Hablas en clave de desafíos…

Hay un punto clave allí, empoderarse de la voz crítica,  moldear la voz crítica de tal forma para que sin ser oposición al gobierno podamos elevar la denuncia necesaria, creo que allí está el reto principal. Todas las que estamos de este lado sabemos que solo en el marco de un gobierno chavista vamos a poder avanzar, sin embargo, no se ha podido lograr mediar entre la garantía de avance y la crítica:  lograr el punto del empuje.

Por otro lado, hay un desafío vinculado a la sociedad venezolana en sí y que es anterior al chavismo:  la noción de rentismo. ¿Qué tan aferrados estamos a la política rentista desde el Estado? Apuntar a la producción es un paso para romper con esto.

Yo siento que es un ejercicio de humildad, un gran porcentaje de la izquierda global ha tallado sus luchas en una suerte de doble jornada. Es decir, se trabaja en lo que se puede para subsistir pero al mismo tiempo se trabaja en la militancia. Y nosotras y nosotros acá en Venezuela  estamos acostumbrados a militar y subsistir de la misma “teta”, creo que un periodo de crisis como el que estamos viviendo nos lleva a reflexionar sobre la noción de lujo, la situación en la que estuvimos viviendo durante casi 20 años y comenzar a pensar en la noción de austeridad.

Austeridad que no significa acostumbrarse a no comer carne más que una vez a la semana, pero sí entender que la forma en que vivimos los últimos 20 años era excesivamente derrochadora, tener esa noción de austeridad, no de pobreza, no de límite, sino de lo suficiente, de lo necesario. Y también, eso creo que lo decía Miranda, que lo difícil de hacer una revolución en Venezuela donde todos eran caciques. También nos acostumbramos a eso.

También esto de creer que es una misma cosa trabajar y militar y que es posible poder vivir de los ideales y eso es un lujo. Lo importante es poder trabajar sobre esa noción de lujo, desde lo productivo y desde el consumo, aprender a producir desde la convicción que vamos a producir para sostener la revolución y no que la revolución nos va a sostener a nosotros.

¿Por qué el movimiento feminista llama a votar por Maduro este 20M?

Nosotras llamamos a votar por el presidente Nicolás Maduro porque estamos seguras que al ser el candidato que ha definido la revolución, es quien garantiza la continuidad de las políticas y nosotras apuntamos a la continuidad del proceso. Si la continuidad del proceso está en este momento, por decisión colectiva, en manos de Nicolás Maduro nosotras vamos a votar militante por él.

Además porque el mayor logro del presidente Nicolás Maduro, tanto durante la gestión de Chávez como canciller, como ahora, es la capacidad para sostener la paz.

El Presidente ha demostrado en estos cincos años, igual que lo demostró cuando era canciller, que es el único capaz de defender los intereses de Venezuela y sostener la paz en nuestro país. Las mujeres necesitamos paz, porque el principal cuerpo afectado por la guerra, por las acciones violentas guerreristas son los cuerpos de las mujeres, atentan directamente contra nosotras.