Nicolás, te encomiendo esto como te encomendaría mi vida: las comunas, el Estado social de Derecho y de Justicia (…) ¿Dónde está la comuna, no la comuna, las comunas? ¿Dónde vamos a crear las comunas, las nuevas? Y allá en Ciudad Belén, seguimos entregando las viviendas, pero las comunas no se ven por ningún lado, ni el espíritu de la comuna, que es mucho más importante en este momento que la misma comuna: la cultura comunal. ¿Me explico? ¿Será que yo seguiré clamando en el desierto por cosas como éstas?  (…) Todos y todas tenemos que ver con eso; es parte del alma de este proyecto. La autocrítica es para rectificar, no para seguirla haciendo en el vacío, o lanzándola como al vacío. Es para actuar ya, señores ministros, señoras ministras, las comunas, manden a buscar la Ley de las Comunas, léanla, estúdienla.

Estoy seguro de que en la mayoría de esos grandes o medianos o pequeños proyectos que estamos adelantando (…) no existen las comunas. ¿Dónde las vamos a buscar, en la Luna? ¿O en Júpiter?”

Hugo Chávez Frías – Discurso del Golpe de Timón

 7 de octubre de 2012

Si tú le preguntas en este momento a la gente en la calle qué espera de este gobierno para el próximo año, te caerán frases como rayos en medio de una tormenta, lo más seguro es que ninguna de ellas señale la importancia de fortalecer las comunas y avanzar en la existencia de un Estado Comunal.
Si prendes la televisión en cualquier momento del año para ver qué dicen de las comunas, tendrás que prenderla una y otra vez, todos los días, en distintos horarios, para ver qué puedes llegar a encontrar. Sería ideal si logras ver a los propios comunerxs y no a los funcionarios hablando sobre el Poder Popular, esa especie de lugar común del lenguaje bolivariano que por uso indiscriminado parece ir perdiendo la fuerza del sentido.
Mientras tanto, en algunos territorios comunales, todavía sesionan los parlamentos comunales y eso es como ver el socialismo ensayar sus métodos, con planificación real, con tareas coordinadas, administración de recursos y mucha gente asumiendo responsabilidades, debatiendo ideas, con problemas y soluciones.

En estos espacios donde conviven articulados decenas de consejos comunales, se ejercen vocerías que pueden llegar a representar a 10 mil o 20 mil personas que conforman el territorio comunal, un liderazgo que se legitima todos los días con un trabajo que se pierde de vista, sin horarios, ni lugares reservados, con un poder que se traduce en la capacidad para hacer, junto a muchos otrxs.

Sin embargo, acabamos de vivir un episodio que atropella una parte de esta historia comunera: la negación de la victoria popular de un compañero comunero elegido como alcalde en el municipio Simón Planas, en el estado Lara, Ángel Prado. 

En medio de la turbación y la rabia, el pueblo que cree en el Comuna o nada como razón de vida revolucionaria, sigue aspirando políticas comunales para el 2018, aquí te expresamos algunas de ellas:

1. Reincorporación del sujeto comunal al discurso y las políticas gubernamentales

A partir del reconocimiento de los consejos comunales y las comunas como fuerzas orgánicas que constituyen los poderes del territorio (autogobiernos) y no sólo como instancias para la ejecución de tareas administrativas o electorales. En este sentido, habría que avanzar en darle “todo el poder a las comunas”, comprendiendo que donde éstas existen no se deben colocar superestructuras que desconozcan su acumulado, en sujetos y procesos, que les han permitido atender las necesidades de sus comunidades.

Ubicar a lo comunal en el centro de la política nacional, es decir obedecer al Comuna o Nada, implica reconocerlas como un sistema de organizaciones populares independientes del Estado y los partidos políticos, retomar experiencias de co-gobierno como los Consejos Presidenciales del Gobierno con las Comunas y darle empuje a las políticas públicas que fortalecen el tejido organizativo y no aquellas que fragmentan o atomizan generando una relación casi individualizada con el Estado.

2. Fortalecimiento de los procesos productivos comunales y transferencias de competencias, medios de producción y servicios

En este momento, las comunas productivas, en su mayoría rurales, tienen muchas dificultades para acceder a insumos para la producción y repuestos para los transportes, además de trabas en la obtención de guías y códigos para la movilización de productos alimentarios. Las experiencias de mercados comunales autogestionados, por ejemplo en Mérida, han mermado porque los camiones se han ido parando poco a poco y no hay como repararlos.
Las comunas vienen buscado, por diversas vías, crear o asumir empresas para el procesamiento del maíz o el café, porque son los campesinos que los siembran, pero han encontrado obstáculos y negativas. Hoy, existe casi una paralización de los procesos de apoyo a la producción comunal por parte las instituciones públicas.
La economía comunal será posible si los procesos económicos se articulan como sistema y permiten que cada esfuerzo productivo del territorio se integre a una planificación común y se apoye en la gestión colectiva que permita en un proceso cíclico la satisfacción de necesidades.
Decía Chávez: “Tenemos que injertar la propiedad social, el espíritu socialista, a lo largo de toda la cadena, desde el trabajo de la tierra, donde se produce el mango, la guayaba, la fresa, hasta el sistema de distribución y consumo de los productores que de ahí salen. Todo eso hemos hecho en aras de la transición, pero no debemos perder de vista, compañeros y compañeras, la parte medular de este proyecto: no debemos seguir inaugurando fábricas que sean como una isla, rodeadas del mar del capitalismo, porque se lo traga el mar”.

3. Impulso a las monedas comunales

A través de la articulación de mecanismos organizativos y económicos que le den vida a lo planteado en la Ley de Economía Comunal. Para ello, como establece el artículo 54 de esta Ley, el Banco Central de Venezuela debe establecer parámetros que orienten el proceso de creación y le den respaldo a estas iniciativas que sirven como instrumento alternativo de intercambio, más aún en el momento económico que atravesamos y la crisis de efectivo que viene generando el tráfico de extracción de billetes.

Una experiencia significativa reciente es la que desarrollaron en la Comuna El Panal 2021 en el 23 de enero: la moneda El Panal, cuyo valor equivale a 5.000 bolívares y les permite la compra de productos alimentarios como el arroz, sembrado, cosechado y empaquetado por la Comuna. Existen otras monedas utilizadas en los sistemas de trueque como El Zambo en Falcón o el Cóndor en Mérida, entre otras.

4. Creación de los reglamentos de las Leyes del Poder Comunal

En Venezuela, como en ningún otro país del mundo, las organizaciones populares cuentan con un cuerpo robusto de leyes que le otorgan existencia legal y zanjan un camino de posibilidades para su desarrollo.  Prioritariamente la Ley Orgánica del Poder Popular, Ley Orgánica de Comunas, Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal, Ley Orgánica de Contraloría Social y Ley Orgánica para la Transferencia al Poder Popular, de la Gestión y Administración Comunitaria de Servicios, Bienes y Otras Atribuciones.

En éstos, debe recogerse lo que la propia experiencia comunera revela como necesidad, demanda y viabilidad. Para lograrlo, debe abrirse el debate constituyente.

5. Incorporación del Poder Popular al texto constitucional

En el marco de los cambios que realizará la Asamblea Nacional Constituyente, algunos comunerxs plantean que sea considerado como un sexto poder dentro del Sistema de Gobierno, para profundizar la democracia participativa y protagónica, reconociendo los autogobiernos, habilitando los procesos de autogestión general y asignando un presupuesto como a los otros poderes constituidos.
Otros plantean asumirlo como una línea integral de ejercicio de gobierno que, también, reconozca los autogobiernos, pero que no limite su poder a una sola escala, porque finalmente puede quedar marginado y no disputar como poder constituyente la creación de un Sistema de Gobierno Popular.

La coincidencia en ambas opiniones es que las comunas no pueden ser consideradas sólo un sector social y que más allá de leyes o decretos su poder real se ejerce en la calle y en los campos, con voluntad política y sin tantas pretensiones protectoras ni clientelares.

Entonces, para este 2018 necesitamos máxima concentración de fuego, “independencia o nada, comuna o nada, ¿o qué es lo que hacemos aquí?”

Con aportes de entrevistas realizadas a: Julio Mota (Comuna El Tambor, Mérida), Giuliano Salvatore (CRBZ), Julio Escalona (Constituyente) y Gerardo Rojas (Comuna Ataroa, Lara).