El juego económico pide a gritos: “¡UN GOL, CARAJO!”

Para unos y otros, van cuatro años de vacas flacas y rabiosas, donde el pueblo se ha dedicado únicamente a resistir, porque estar de pie se convirtió en algo heroico. Hoy, sin embargo, nos preguntamos ¿cuánto tiempo más se puede correr detrás de la pelota sin caer derribados por el cansancio? Necesitamos un gol, o al menos: rozar el arco.

Ver más